Todas las tareas y procesos son monitoreados y chequeados permanentemente, con obligación del supervisor de estar en el campo cuatro días semanales como mínimo. Estas tareas son responsabilidad del Ing. Agrónomo full-time en la empresa.
Para mejorar el control y el resultado, los tractores cuentan con piloto automático. Ello evita la fatiga en los operadores, y mejora la calidad y prolijidad. Todas las sembradoras cuentan con sensores visibles y sonoros, para el control de las dosis de fertilizantes y densidad de semillas.
Los parámetros de velocidad, profundidad, horarios, etc. son definidos por el operario y el supervisor Ing. Agrónomo, y plasmados en la orden de trabajo diariamente.
Los sembradores trabajan en turnos rotativos, y en cada cambio de turno se realiza la supervisión de equipos y mantenimientos preventivos.
El sistema de control de cosecha adoptado fue calificado en 1998 por Standards & Poors como triple AAA, por su seguridad y eficiencia en el proceso.
Este método cuenta con un planillero de cabecera donde registra todos los movimientos de producción y con la firma de tres personas que avalan dicho registros. Las tres personas son el operador o planillero (como puesto fijo) el camionero (que siempre es distinto) y un tolvero (que también es variable). A estas tres personas se las hace responsables por los registros generados, y además se les indica que son pasibles de ser imputados como participes de “asociación ilícita” correspondiéndole la figura penal que ello significa.
El sistema ha sido perfeccionado notoriamente con el registro que realizan las balanzas electrónicas montadas en las tolvas autodescargables, ejecutando además auditorías sorpresas, ya sea, en el control físico como en la planilla respectiva.
Esta información es cargada a una planilla electrónica de Excel y enviada a oficina central de forma diaria, donde además se cotejan con las respectivas descargas en destino y los parámetros de calidad informados en origen.
Desde oficina central se autoriza uno a uno los camiones que ingresan al establecimiento y se les asignan el destino y sus respectivos códigos (CTG y alfanumérico). Cada camión que carga en el establecimiento, posee toda la documentación necesaria para transitar y el control de peso y calidad antes de moverse.
Cuando la mercadería es almacenada en silos bolsas en cabeceras, también quedan registrados los kilos y los parámetros de calidad más resaltantes.
Las cosechadoras cuentan con monitores de control de rendimiento y humedad en forma instantánea cuyo ticket se emite una vez por día y debe coincidir con los totales registrados en cabecera.
Las cosechadoras poseen además monitores de rendimientos que realizan el mapeo georeferenciado de los lotes, información que es usada en la campaña siguiente para mejorar los métodos de fertilización y enmienda de los lotes.
También y como ya se dijo, los equipos de cosecha cuentan con neumáticos de alta flotación, el tránsito de las tolvas se realiza solamente por cabeceras, y los rastrojos de cola de cosecha son esparcidos mediante adaptadores especiales para que genere una cobertura uniformemente distribuida.
Como parte del equipo se cosecha cuentan con sopladoras y aspiradoras específicas. Estos equipos permiten la limpieza de las tolvas, norias, plataformas y tolvas de apoyo a los fines de limpiar los restos de granos para proceder a cosechar variedades puras sin mezcla o contaminación de otras variedades. Este proceso de purga y depuración se realiza desde hace 20 años con el suficiente entrenamiento del personal, y que le ha permitido realizar contratos con empresas de primera línea para la producción de semillas fiscalizadas (Por ejemplo con Nidera desde los años 90 para multiplicar los trigos de genética francesa).