Al circular por las rutas del país es posible verificar la deficiencia del sistema en materia de Seguridad Vial Agrícola, ya que existen grandes carencias en determinadas cuestiones tales como señalamiento, iluminación, capacitación y difusión para lograr una circulación segura para las maquinarias agrícolas.
Otros países como Canadá, Estados Unidos y Uruguay, frente a la misma problemática de deficiencia en el sistema, lograron alinear sus esfuerzos para converger en la modificación y unificación de la normativa y la utilización por parte de los equipos agrícolas de características propias de iluminación y señalización.
Dichos países siempre posibilitaron la libre circulación de los equipos agrícolas, ya que la travesía que implica salir a cosechar o sembrar está dada por los obstáculos generados por el sistema.
La idea principal se basa en posibilitar y facilitar la circulación de maquinaria agrícola por rutas y caminos, dado que ellas desarrollan sus tareas para la mejora de la economía nacional, por lo que se hace indispensable superar los paradigmas viales y construir entre todos un sistema fortalecido de seguridad vial en nuestras rutas y caminos, conscientes que somos un país agrícola.
Otro aspecto de fundamental importancia es el mantenimiento de caminos rurales, por los cuales deben circular, no solamente la maquinaria agrícola, sino también camiones cargados con insumos y cosecha, lo cual muchas veces implica en el aumento de los costos en función del estado de los caminos, lo que en definitiva atenta contra el patrimonio del propietario de la tierra.
Para evitar dicho costo oculto, el Grupo Río Negro realiza el mejoramiento y mantenimiento de caminos con recursos técnicos y humanos propios, facilitando la normal circulación por los mismos.